miércoles, 11 de julio de 2012

A un desesperado, no le hables de ideologias.


Miren algunos gastaron lo que no tenían, gastaron y comprometieron lo que no era suyo.

Se le pagaba por administrar y hacerlo bien, y se dedicaron a no solo cobrar, sino a vivir y viajar a costa del dinero que tenían que administrar, a meter y meter mas y mas amiguetes en una empresa que no era suya y a la cual no solo hicieron lo que les dio la gana sino que la han llevado a la Ruina, para desgracia de los accionistas y los trabajadores que había, que se ganaban honradamente su salario cumpliendo con su trabajo según se les ordenaban.

Se dedicaron a sacar temas olvidados, o superados, a comprar corbatas de sedas, y regalos millonarios, para darse autobombo, a hacer obras innecesarias y que no se podían pidiendo dinero en nombre de todos los accionista.

Todo tras Prometer o jurar el cargo.

 Mientras decían que todo estaba bien, que éramos los mejores del mundo mundial y nos daban lecciones de ética, principios y buena administración. 

Gracias a las subvenciones y favores, gran parte de los que tenían que protegernos, los supuestos intelectuales y la Presa callaban haciendo callar o desacreditando a los que avisaban o discrepaban.

Si fuera una empresa privada o una comunidad de vecinos, los responsables estarían en la Cárcel o en busca y captura.

Cuando la mayoría de los accionista asustado por lo que se veía venir y mas que cansados en cuanto pudieron les echaron fuera.

 Sin embargo se las arreglaron para colocarse otra vez, a costa de todos, engañado de nuevo a una minoría que les seguía creyendo o les asustaban por lo que decían de los nuevos...

Y desde sus cargos otra vez Prometidos o Jurados.

Ha colocado a los colaboradores cercanos en puestos públicos, de Empresas y organizaciones amigas por los favores prestados.

Y ahora se dedican a arremeter contra los nuevos responsables que están cargando y tratando remediar sus actos, intentando engañar de nuevo y calentado a los accionista que tendrán que pagar de por vida con sus familias la ruina que ocultaron.
Y culpan a los accionistas y a los interventores de todo lo malo que se nos viene encima

 No hablo de Carracas, ni de Venezuela...

Supongamos que hablo de Alcorcón. Supongamos que hablo de España

  Y en este supuesto saben lo que les digo a los anteriores in-responsables: Son unos cínicos y que les den por el c...., ojala terminen todos en la cárcel, aunque esto sería un milagro...

Me sigo agarrando a la Esperanza; la Familia, la mía, pesa y obliga.

Pero no me pidan que perdone ni olvide, ni debo ni quiero, aunque trate de recuperar la alegría.

lunes, 19 de marzo de 2012

Una frase para la historia de aquellos que la niegan.



 
"El gobierno de la Generalitat procurará que España estorbe lo menos posible en el proceso de transición nacional hacia el derecho a decidir de Cataluña"

Francesc Homs  (Portavoz de la Generalidad de Cataluña)

 
Quien razona con un personaje como este, que va de integrista y demócrata


 Ya me dirán cuando niega la mayor, habla de respeto y se declara demócrata.


Usando la imposición, la falta de respeto al orden Constitucional y el bien común como moneda de cambio.

En otros lugares seria un Fascista, o un
Marxista Leninista, para otros un Populista o un integrista.

Necesitan reinventar la historia e imponerla, para poder seguir con sus historias.

Es la senda de una Neodictadura, la sin razón y el enfrentamiento continuo. 

Me recuerdan a Fernando VII y la Pepa.


miércoles, 21 de diciembre de 2011

Separacion de Poderes y perversion del Sistema


Zapatero, Garzón, Rubalcaba y De la Vega, en Moncloa antes del chivatazo del 'Faisán'
Por fperarnau
Creado 2011-12-18 07:45
Antetítulo: 

Exclusiva: el día 3 de mayo de 2006

Entradilla: 
El juez Baltasar Garzón se reunió la noche del 3 de mayo de 2006, nueve horas antes del chivatazo del Faisán, en el Palacio de La Moncloa con Zapatero, Rubalcaba y De la Vega.
Fuente: 
Lucinio Serrano.

El juez Baltasar Garzón se reunió con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y sus más cercanos colaboradores en materia de seguridad –el entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, su secretario de Estado, Antonio Camacho, y la que era la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega– en el Palacio de La Moncloa la noche del 3 de mayo de 2006, horas antes de que se produjera el chivatazo que frustró la operación policial contra ETA dirigida por el magistrado Fernando Grande-Marlaska, entonces sustituto de Garzón al frente del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional.
Así lo aseguran a LA GACETA fuentes de la seguridad de Moncloa de la máxima solvencia, que explican que Rubalcaba fue el primero en llegar a la reunión (a las 23.45 horas), seguido de De la Vega y Camacho.
Garzón, tras un largo viaje, accedió al complejo presidencial como “visita VIP”, con lo que no tuvo que acreditarse ante los servicios de seguridad de Moncloa, según explican las mismas fuentes, que aseguran que los responsables de seguridad recibieron la orden de desconectar las cámaras de vídeo, de modo que nunca quedó constancia de la visita. El encuentro se prolongó hasta las dos de la madrugada, momento en que los invitados abandonaron el palacio presidencial “en orden inverso al de llegada”.
Garzón visitó La Moncloa tras aterrizar presumiblemente en Barajas procedente de Nueva York, desde donde había telefoneado esa mañana a Grande-Marlaska para tratar de convencerle sin éxito de que no ejecutara la operación contra ETA, según la declaración del comisario José Cabanillas en sede judicial.

Un día después del encuentro en Moncloa, un policía alertó al dueño del bar Faisán y contacto con ETA, Joseba Elosúa, de que se iba a ejecutar una operación policial contra ellos. El operativo dirigido por Grande-Marlaska se vio frustrado por este chivatazo cuyos autores –tanto ejecutivos como intelectuales– aún no han sido desenmascarados por la Justicia.

Y es que días después el juez Garzón regresó oficialmente de Nueva York para hacerse cargo del Juzgado número 5, que era el suyo, y por lo tanto del caso Faisán, que investigaba el chivatazo que se produjo ese día a la banda terrorista. Bajo la dirección de Garzón, se apartó a la Guardia Civil de las pesquisas por el método de no ordenarles más diligencias y se personalizó la investigación en el entonces inspector –hoy comisario– Carlos Germán y su equipo, a pesar de que este grupo policial podía ser considerado sospechoso al estar en el bar Faisán en el momento de los hechos y conocer todos los datos del frustrado operativo.

De hecho, las investigaciones llevadas a cabo desde entonces por el equipo investigador no han llevado a ningún sitio más que a señalar a tres policías contra los que no había suficientes indicios, como confirmó posteriormente el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Garzón también se resistió a pedir a la Justicia gala –dado que la operación policial frustrada por el soplo era conjunta entre España y Francia– su versión de los hechos, iniciativa solicitada por la acusación popular.
Tras la suspensión de Garzón, el juez fue sustituido por el magistrado Pablo Ruz, que relanzó las pesquisas, pero mantuvo al mismo equipo investigador. 

Así, tras una serie de diligencias, el nuevo instructor decidió imputar y luego procesar a los tres policías señalados por el grupo de Carlos Germán: el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamies; el inspector J. M. B.; y el entonces director de la Policía, Víctor García Hidalgo.
Sin embargo, la inexistencia de indicios solidos provocó que el Pleno de la Sala de lo Penal ordenara al instructor revocar el auto de procesamiento e iniciar nuevas diligencias que, en el mismo sentido de la investigación o en otro, arrojaran nueva luz al proceso, que desde ese momento se encuentra paralizado.

Durante la instrucción, ha habido un montón de diligencias propuestas por las acusaciones populares e incluso por la propia defensa que el juez no ha autorizado y que podrían haber aclarado más los hechos.
También ha sido polémico el papel del fiscal Carlos Bautista, quien pidió el archivo de la causa sin ver siquiera el vídeo que grabó la entrada del bar Faisán. Asimismo, tras la llegada de Ruz al Juzgado, cambió de criterio y pidió nuevas diligencias, cuando antes había solicitado el fin de la causa.